POLARIS de Jack McDevitt


Jack MacDevitt es un autor que me resulta especialmente entretenido. Sus novelas, cargadas de misterio y aventura, suelen tener un corte similar lo cual puede ser un problema pero también una ventaja y es que sabe que el autor no te va a fallar. Tras la lectura de Un talento para la guerra, novela de la que ya hablé en este blog, me quedé con ganas de conocer más de este universo y me hice con el segundo volumen de la saga tan pronto como pude. Recientemente lo he concluido y me acerco de nuevo a Outcasted para daros mis impresiones de esta segunda novela de la denominada “Saga de Alex Benedict”: Polaris

Polaris, se publicó en Estados Unidos en el año 2004 lo que dista más de 15 años en el tiempo respecto a la publicación de la novela que inició la saga. Se podría decir que entre ambos libros, el autor ha estado ocupado con otras novelas, relatos y, en especial, con su otra gran saga “Las máquinas de Dios” de la que espero hablaros algún día. Fue una gran sorpresa que MacDevitt se animara a retomar los personajes y el universo de Un talento para la guerra tras tanto tiempo pero es de agradecer pues Polaris es una estupenda novela que incluso fue nominada para el premio Nebula en el año 2005 aunque finalmente no lo ganara. En España nos ha llegado de mano de la editorial La factoría de ideas , en una edición muy parecida a su predecesora, es decir, tapa blanda, tamaño quizá demasiado grande y una portada muy atractiva (precisamente, la original americana).

La novela de Polaris nos sitúa poco tiempo después de los acontecimientos de Un talento para la guerra. Aunque no es imprescindible haber leído la primera novela para entender esta segunda, si que resulta recomendable para evitar perderse muchos detalles que enriquecen al texto en general y a los personajes en particular.

Alex Benedict y su socia Chase Kolpath siguen en el negocio de las antigüedades con un gran éxito gracias, en parte, gracias a la relevancia que obtiene Alex tras los sucesos acontecidos en Un talento para la guerra. Su compañía, Rainbow, es altamente respetada e incluso Investigaciones (un organismo dedicado al estudio del Cosmos en todos sus aspectos) recurre a Benedict y a su socia de forma habitual buscando el beneficio de ambas partes. La historia comienza (tras ciertas divagaciones, todo sea dicho) cuando Investigaciones ofrece a Rainbow la adquisición en exclusiva de una serie de reliquias excepcionales provenientes de la nave Polaris.

Polaris es el centro sobre el que girará la novela a partir de ese momento. Esta nave supone uno de los grandes enigmas de la historia estelar reciente (según la ambientación del libro) ya que sus tripulantes, todos miembros destacados de la sociedad, desaparecieron sin dejar rastro de la nave en mitad del espacio y en extrañas circunstancias. Los objetos encontrados en ella, por tanto, poseen un valor incalculable y el negocio del siglo para cualquier experto en antigüedades.

Tras la adquisición de estos artículos por parte de Alex, una serie de hechos aparentemente fortuitos al principio, comienzan a hacerle sospechar que algo va mal y que solo resolver el gran misterio de la Polaris y la desaparición de su tripulación puede esclarecer estos hechos. Atentados, robos e incluso intentos de asesinato irán salpicando la investigación que llevará a los protagonistas a recorrer la vida y milagros de los tripulantes de la Polaris y su último y enigmático viaje.

Si algo caracteriza esta novela es el misterio. Desde el primer momento, la desaparición de la tripulación de la nave Polaris resultará realmente atrayente para el lector recordando un poco al archiconocido caso del Mary Celeste, el buque fantasma por excelencia, y su leyenda. El autor no dudará en explayarse mostrando diferentes teorías de mano de todo tipo de personajes que irán cruzándose en el camino de Alex y Chase para crear atmósfera. Del mismo modo, irá dando pequeñas pistas a lo largo de la investigación de ambos protagonistas para que el misterio, poco a poco, vaya pareciendo más claro.

Como en todo libro de Jack MacDevitt, por muy dedicado a la investigación que sea, no puede faltar la acción. Es cierto que no es tan trepidante como en su otra gran saga, las máquinas de Dios, pero debo decir que, en mi opinión, tiene algunos momentos realmente épicos.

Pero no todo es sobresaliente en esta novela. Incluso podría decirse que tiene algunos errores tan garrafales que pueden invitar a más de uno a abandonar la lectura. En primer lugar está la divagación. Jack MacDevitt no es muy propenso a ella así que es sorprendente cuanto llega a perderse el autor y cuantas vueltas llega a dar en algunos momentos. Multitud de información accesoria y referencias innecesarias pueden hacer que algunos se aburran. De hecho, al principio de la novela parece que la historia no va a ningún lado e incluso podría dar la sensación de improvisación. Por fortuna, estos momentos de “andarse por las ramas” son bastante puntuales por lo que recomiendo tratar de obviarlos lo máximo posible y continuar leyendo pues la trama va in crescendo conforme avanza.

Otro gran problema de esta novela es la similitud que guarda con la entrega anterior de la saga. Este es un fallo típico de MacDevitt. Sus novelas siguen pautas muy fáciles de identificar unas con otras de manera que, más que un sello personal, se convierte en una lacra al sonar repetitivas las historias. Personalmente opino que esta sensación de tedio ante una historia ya conocida, desaparece completamente si se intercalan las novelas de la saga de Alex Benedict con otras lecturas, si es posible, más espesas. De este modo, volver a la saga con un nuevo volumen pasa a ser una mezcla entre una nueva experiencia y un reencuentro con un viejo amigo.


Esta novela está redactada en primera persona, algo que ya ocurrió en Un talento para la guerra. Sin embargo, en esta ocasión no será Alex Benedict el que narrará la historia sino que será su compañera y socia, la muy carismática Chase. Personalmente, este cambio me ha gustado mucho y lo he disfrutado de principio a fin. Chase ya es un personaje que me había cautivado anteriormente así que darle las riendas de la narración lo veo como una decisión muy acertada. Su carácter impregnará cada página conforme avanza la narración dando una visión clara y directa de cada situación, exactamente del modo que le gusta a Chase tratar las cosas. También nos hará partícipe de sus opiniones, ideas, inquietudes y temores lo que darán profundidad al personaje, algo de lo que no pudimos disfrutar tanto en Un talento para la guerra pues fue Alex el que nos dio su punto de vista. Una decisión muy acertada la de MacDevitt la de darnos a conocer el otro punto de vista del tandem protagonista.

Resumiendo: Polaris es una novela con carisma tanto por sus personajes como por el misterio que plantea. Tiene momentos de acción espectaculares e incluso plantea ciertos dilemas morales a los que no nos tiene acostumbrados este autor. Es una novela con más pros que contras y por eso la recomiendo… aunque no pienso que sea la mejor de este autor.

Ficha Técnica
Título original: Polaris
Autor: Jack McDevitt
Fecha de publicación: 2004
Edición en español: La Factoría de Ideas (2011)
Páginas: 348
Premios: Nominada al premio Nebula 2005

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